Los conservadores del Queen Anne´s Revenge, el buque de Edward Teach, alias Barbanegra, han descubierto algo extraordinario y raramente visto en un pecio: un relleno, o guata, para una carga de cañón hecho con las hojas de un libro.

La guata es un amasijo de tela o papel que se ubica detrás de la carga para tapar el calibre. Sin embargo, también puede estar adelante para prevenir que los proyectiles se caigan por el extremo del cañón cuando el arma apunte hacia abajo.

El Queen Anne´s Revenge encalló en las peligrosas aguas interiores de Carolina del Norte en 1718 y fue descubierto en 1997. El equipo de conservación del Departamento de recursos culturales de Carolina del norte (NCDCR) se ha dedicado a la limpieza, conservación y documentación de todos los materiales arqueológicos; hablamos de cientos de miles de objetos, 280.000 de ellos recuperados antes de la decisión de trasladar el pecio. Fue durante este ambicioso traslado cuando las hojas de papel fueron encontradas en el cañón.

Estado en que se encontró el papel

Estos fragmentos sobrevivieron 300 años en el lecho marino de Carolina del norte porque estaban protegidos, al estar fuertemente apretados en ese pequeño espacio del cañón.

Parte del cañón del QAR en donde apareció

Evidentemente el libro no se pudo rescatar, eran fragmentos y muy machacados en una masa compacta. Aún así, texto todavía era legible en algunos de los fragmentos. Tras meses de trabajo e investigación, los científicos, fueron capaces de identificar el libro: “Un viaje al mar del sur y alrededor del mundo” de 1712, escrito por el capitán Edward Cooke.

Se trataba de un libro que documenta los viajes del capitán Cooke en 1708, 1709, 1710 y 1711. Una serie de rutas, patrones climáticos, eventos notables, un atlas con mapas actualizados  de las costas, información sobre flora y fauna e historias de los países y sus habitantes. Los eventos notables tienen algo de un tema recurrente: el asalto de algún que otro barco español y captura de su tesoro, así como la persecución de los galeones de la ruta de Manila. Es realmente un “manual del pirata” relativamente puntero para la época. Es lógico que a Barbanegra, o a sus oficiales, les interesase esa lectura.

Los relatos de viajes eran literatura popular en a finales del siglo XVII y principios del XVIII, inspirando nuevos viajes reales, y otros de ficción. En el libro de Cooke se narra también el rescate de Alexander Selkirk que había estado abandonado durante cuatro años en una isla. ¿Os suena qué historia pudo inspirar? Historia de Selkirk se convirtió la inspiración para la novela de 1719 de Daniel Defoe: “Robinson Crusoe”.

Aunque los libros como este seguramente habría sido relativamente común entre la tripulación de los barcos de principios del siglo XVIII, las evidencias arqueológica son raras e incluso escasas. Este hallazgo confirma y da una idea sobre los hábitos de lectura de una tripulación pirata, aunque si acabó donde acabó igual no gustó mucho el libro.

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