Juanelo Turriano, nacido en Cremona en torno a 1500, ha pasado a la historia como una de las figuras más emblemáticas y excepcionales del panorama tecnocientífico de la Europa renacentista, pues encarna el modelo del artesano vitruviano que aúna talento, capacidad y conocimiento técnicos. Por otro lado, su extraordinaria vida lo llevó a destacar no sólo como inventor, sino también como modelo social.

Hábil herrero, relojero de fama universal, ingeniero hidráulico genial, matemático de corte e inventor aclamado, Juanelo Turriano experimentó en vida una notoriedad que iba más allá de las fronteras de su ciudad: en los estados de Italia, de Alemania, de los Países Bajos, en Inglaterra y, sobre todo, en los reinos ibéricos, donde fue conocido como Juanelo Turriano.

Sus contemporáneos celebraron sus maravillosas creaciones mecánicas, llamándolo “segundo Arquímedes” o “nuevo Dédalo”. Si en el caso de Brunelleschi, sus obras, sobre toda la gran cúpula florentina, hablan por él, con Juanelo ocurre todo lo contrario: con el paso de los años, sus grandes creaciones desaparecieron, dejando en las bibliotecas y en los archivos numerosa documentación escrita y en la memoria colectiva un vivo recuerdo, en ocasiones, teñido de los colores misteriosos y engañosos del mito.

La exposición sitúa el inicio de una de las trayectorias profesionales más fascinantes de la mecánica renacentista en su contexto histórico. La historia de un individuo que hoy puede comprenderse mejor gracias a una serie de descubrimientos documentales que permiten además describir toda una época. De este modo, Juanelo será el guía que nos conduzca a través de un momento crucial en la narración de los orígenes de la Modernidad: el momento histórico que algunos, dejándose llevar por la retórica de la época, denominaron “Edad de lo Nuevo”, situada entre el Renacimiento y la Revolución científica. Grandes innovadores como Juanelo Turriano, formados siguiendo el modelo clásico de Arquímedes y Vitruvio, excelentes tanto a nivel práctico como teórico que adquieren en el Renacimiento un rango social más elevado que el de los simples artesanos, convirtiéndose en protagonistas e instrumentos del desarrollo técnico y científico.

Turriano se halla en la base de la Revolución científica. El itinerario explica cómo, no obstante su gran talento, el relojero de Carlos V fue un producto de su tiempo y no un genio aislado, y se expondrán las razones por las cuales su figura fue tan importante para sus contemporáneos y lo es aún para nosotros.

Comisariada por Cinzia Galli y Gema Hernández Carralón, la muestra es fruto de la colaboración de la Biblioteca Nacional y el Comune di Cremona. Junto a las obras de la Biblioteca podrán verse en ella piezas procedentes de diferentes instituciones cremonesas, así como el busto de Juanelo Turriano atribuido a Pompeo y Leone Leoni que se conserva en el Museo de Santa Cruz (Toledo), recientemente restaurado por el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE).

+Info:

Del 8 de febrero al 6 de mayo de 2018

De martes a sábado de 10 a 20 h.
Domingos y festivos de 10 a 14 h.
Último pase media hora antes del cierre. Entrada libre y gratuita.

Sala de las Musas del Museo de la BNE

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